lunes, 19 de junio de 2017

Génesis y realidad de Europa


El miércoles, 23 de octubre de 1991 comenzó el curso: "Génesis y realidad de Europa", primer curso realizado por Julián Marías sobre la realidad europea, hoy tan presente en todas las personas con alguna responsabilidad.
La primera conferencia versó sobre: "Grecia, germen de Europa". Partiendo de algunos apuntes, recogidos entre los asistentes al curso, voy a intentar dar a conocer las ideas principales del mismo. Posteriormente seguiré con los otros dos cursos sobre Europa, que se pueden seguir en sus programas, pinchando en el apartado Europa del encabezamiento de esta bitácora: Europa.







                                   Lección I .     Grecia, germen de Europa


Para los europeos actuales Europa no se percibe como una realidad, pero el caso es que estamos hechos de ella. Pasa como con el aire que se respira: se vive de él sin percibirlo.
En Europa solo se ven las naciones o incluso las regiones que juegan a naciones. La realidad plena y saturada son todavía las naciones. Pero la manera de pertenecer a una  nación es mediante una región, que es una sociedad insertiva en la nación.

Las naciones europeas están implantadas en Europa, son partes de ella. Las relaciones de extranjería entre los países europeos son muy limitadas, si se comparan con las que existen en otras partes del mismo. (ver el libro de Julián Marías: "La estructura social")

Europa se presenta para los europeos de manera muy vaga. Cuando se habla de Europa se suele hablar de muy pocos países. Esto es mucho más agudo en España, donde apenas se habla de los países que no son los vecinos.

Hay un contraste muy grande entre lo europeo y lo extraño: africano o asiático. Los países de Europa son como textos escritos en un mismo alfabeto, en el que las cosas son legibles, aunque no se comprendan. Europa convive consigo misma y con América, formando lo que se llama el Mundo Occidental. No es lo mismo que la coexistencia, que se puede hacer entre personas y objetos, como entre un hombre y una mesa.

Durante la mayor parte de la Historia solamente unos pocos hombres conocían el mundo. Hoy aproximadamente ocurre lo contrario, pero el conocimiento es mucho más superficial, lo que impide el contacto pleno entre las naciones. Las fronteras se han atenuado mucho, lo que es muy bueno, pero con la contrapartida de que el encuentro entre las naciones, una especie de ósmosis entre ellas, se borra y las relaciones pierden interés, con la consiguiente disminución del afán de conocimiento entre los pueblos.

En otras épocas había personas que conocían muy bien Europa y vivía desde esa experiencia. La prisa que nos envuelve ha hecho disminuir mucho el contacto entre los países. Se sabe muy poco de los demás países. El enriquecimiento mutuo es mínimo, a esto se añade el escaso número de personas que son capaces de leer en otras lenguas. Se espera a conocer a un autor cuando es traducido. Parece que hay una convicción de no entender lo que no pertenece a la lengua propia.

La ignorancia histórica es muy grande, lo que impide, además de lo anterior, el conocer la realidad de Europa en todas sus dimensiones, o por lo menos, en las más importantes. Europa es el ámbito donde nos sentimos en casa, es el espacio de la inteligibilidad.

Es el caso del Antiguo Testamento, donde los que no es estrictamente religioso es hebreo y nos resulta difícil de entender. Ya no estamos en casa. Cosa distinta de los que nos ocurre con el Nuevo Testamento, que pertenece a todo lo humano y es fácil de entender, no parece tan lejano.

El Nuevo Testamento esta escrito en griego. Eso nos acerca mucho más a Grecia, que es lo primero que sentimos de Europa. Grecia es el germen de Europa. No es enteramente inteligible, sobre todo cuando más se profundiza. Pero, sin embargo, tenemos la impresión de penetrar en nuestro subsuelo. Lo que dicen los griegos nos lo dicen a nosotros, sentimos la lírica y la tragedia, no tanto la comedia, que suele ser más local. Mucho se entiende la filosofía y el arte griego se ve como propio.

Entendemos la política griega, aunque nos digan que hay hombres naturalmente esclavos. Pero la idea de Naturaleza es una idea griega. El hombre primitivo no tiene idea de lo que se llama Naturaleza en el mundo occidental.

Con las otras culturas no es que no entendamos, es que nos quedamos fuera. A los próximos les pedimos un comportamiento hecho de ideas comunes. Con los griegos podemos entendernos. Los conceptos con los que manejamos la realidad proceden de Grecia. La teoría es la gran invención de los griegos, el saber por el placer de tenerlo.

Tampoco la transparencia es posible en muchas ocasiones para nosotros mismos, con respecto a las ideas que manejamos todos los días. Aún así todo lo griego se mueve en el campo de lo accesible. En Europa hay elementos no griegos, pero lo griego es todo europeo.

Lo helénico ha permitido la asimilación y la comprensión de la demás raíces de Europa: lo romano y lo judeo-cristiano. Los romanos ilustres conocían el griego y se manejaban en esa lengua para producir la cultura romana. El pensamiento romano se hizo con ideas y conceptos griegos. El Nuevo Testamento está hecho también con conceptos griegos. El ingrediente religioso ha penetrado en Europa con el griego. El derecho romano está lleno de conceptos griegos.

El concepto de injerto, extraído de la botánica, es un concepto muy adecuado para entender la vida histórica y social. El elemento griego es un injerto en la vida europea. Como lo ha sido la cultura europea en la vida americana. El injerto es el proceso histórico más fecundo de la civilización entre los pueblos.


                                         Lección II:  El proyecto de Roma

Roma es un caso único en la Historia de una unidad política completa, desde su principio al fin. A partir del año 753 antes de Cristo, hasta la destrucción del Imperio Romano, se conoce la trayectoria completa. Esto ha permitido conocer una sociedad con un proyecto continuado y coherente.

Roma es el resultado de una serie de incorporaciones o dilataciones de pueblos sucesivos partiendo de la serie inicial. Primero la península italiana, hasta llegar a la expansión por todo el Mediterráneo.

Los griegos fundaron establecimientos en el mar Mediterráneo primero, pero los romanos llegaron más lejos y de manera más continuada, llegando hasta Britania, Germania, Panonia (Hungría), Dacia (Rumanía), Egipto, Asia Menor... El Imperio Romano ha sido una de las más grandes construcciones de la Historia. Posteriormente se dividió en dos partes: el Imperio Latino y el Imperio Griego, que llegó hasta 1453, año de la toma de Constantinopla por los turcos.

Inicialmente Roma fue una monarquía que duró hasta el año 510 antes de Cristo. Desde entonces los romanos tuvieron una gran inquina a los reyes. Sobre todo por el carácter personal del poder real. Esto influyó de manera decisiva para crear su gran aportación a la posteridad: la ley, que impide la arbitrariedad de la Monarquía.

Los romanos entendían por derecho aquello que se ajusta a la ley. El derecho es la interpretación de la ley. Para ello se utilizó el pensamiento griego, pera fijar mucho mejor su aplicación. Lo importante es la ley. La idea de justicia es muy posterior, la justicia del derecho es secundaria respecto al respeto a la ley.

Lo importante es el aspecto impersonal de la ley, aquello que regula la convivencia. Los romanos distinguían entre la ley lata o consuetudinaria y la ley ferenda o ley particular, surgida ante una necesidad específica. La principal es la ley lata, que es la ley vigente, en el sentido orteguiano del término. Es la ley más importante.

La ley además tiene un carácter religioso, pues son los dioses de la ciudad los que responden del cumplimiento de la ley. El enfrentamiento a la ley lo es a los dioses y la ciudad. Es la alta traición.

Los romanos tenían una religión muy abierta, fueron coleccionando dioses de diversas partes e incorporándolos a su Panteón: lugar donde cabían todos los dioses. Por ese motivo el cristianismo causó tantos problemas, pues el Dios cristiano era único y se quería incluir en el Panteón. Es un problema muy delicado de rechazo a las formas de vida romanas. (véase el libro "La Réaction païenne" de Pierre de Labriolle).

Cuando además se produce la deificación del emperador romano, el rechazo del cristianismo es todavía mayor. El conflicto se encona y las persecuciones a los cristianos se endurecen, por consideras a éstos como enemigos de la ciudad y de la ley.

La ley era religiosa, llena de ritos. La vida de Roma está llena de oráculos. La vigencia religiosa y la vigencia legal eran dos niveles de vigencias, necesarias para tomar decisiones.

Roma es sinónimo de romanización. No es colonización, sino que supone la incorporación a la vida romana de los nuevos pueblos conquistados. La aplicación de la ley, la lengua, las vigencias sociales. Excepto en los territorios de lengua griega, donde se aplican únicamente las instituciones políticas.

Los caminos, las caladas romanas son la gran invención, su gran programa de acceso al mundo. Equivalente a la motorización de hoy. No existían guarniciones en las fronteras del Imperio, por la gran facilidad de desplazamiento de las fueras romanas, que para su tiempo era enorme. (En la Hispania del emperador Caracalla había 30000 Km de calzadas).

La religión también es llevada por los romanos: primero el paganismo, luego el cristianismo. Las legiones romanas son las grandes propagadoras de la religión en el mundo antiguo. Roma es el gran pueblo constructor de la Antigüedad. Las ciudades también florecen por el gran talento romano en la organización municipal.

Roma supera a Grecia en talento político. Aunque Grecia le supera en casi todo lo demás. Roma fue helenizada rápidamente. El griego se hablaba en las casas más cultas. Finalmente el Imperio se desdobla en Latino y Griego. El Latino cae en el siglo V y el Griego dura hasta el siglo XV.

La presencia de lo griego es cada ve más inseparable del Imperio Romano. Y hay un elemento más, que es Cartago. Pueblo que se establece en el norte de África, descendiente de los antiguos fenicios. Son semíticos, con caracteres parecidos los romanos y de gran capacidad militar.

El choque de los romanos con los cartagineses fue muy violento. con la llamadas "Guerras Púnicas". Los romanos ven a los cartagineses como lo otro, lo ajeno. No lo ven como un pueblo para incorporar a su proyecto histórico. Lo ven como un imperio rival que tiene que ser destruido, y lo consiguen. Es el primer síntoma de rivalidad entre pueblos semíticos del norte de Äfrica y los pueblos del norte del Mediterráneo.

Después de la etapa republicana, aparece la figura excepcional de Julio César, en el año 44 antes de Cristo. La discordia se presenta como amenaza permanente. Se hace necesario un poder personal, aún persistiendo el odio a los reyes. Se utilizan los nombres propios como nombres de magistraturas, como en el caso de César, Augusto... para evitar todo lo que sonara a reyes y monarquía. Roma alcanza su plenitud con el Imperio.

En Roma  "populus" era la manera de llamar al ejército, que con el Senado eran las dos instituciones fundamentales de la legitimidad. Luego estaba el Tribuno de la Plebe, que tenía capacidad de veto, la forma de intervenir el pueblo en la toma de decisiones.

La ciudadanía romana actuaba de forma decisiva en la vida del Imperio. Pero no consiguió hacer intervenir en las decisiones a las diversas provincias que se iban incorporando al Imperio, eso propició su ruina.

El Imperio Romano fue el primer germen de Europa, desde el punto de vista de la unidad política y territorial. Afectó a las dos orillas del Mediterráneo. Conservando el espíritu helénico de la ley personal. Es un marco de referencia que permite la vida. Es el poder de la ley respaldada por la fuerza. Hoy ha vuelto a aparecer en la escena internacional por primera vez en la Guerra del Golfo, la primera ve que ha existido el Derecho Internacional, apoyado en la fuerza.

El mando según ley es la gran innovación de Roma. Es una ley que ha permanecido vigente con su prestigio a lo largo de los siglos, en las más diversas circunstancias, hasta que en el siglo XVIII se han alterado las formas de la vida por la inversión del sentido del Derecho Romano, al primar la "justicia" por encima del Derecho, se empieza a aplicar un criterio "racional" para definir el Derecho y entonces se altera el sentido original del mismo.

Para llegar a la Europa auténtica falta un ingrediente capital: el cristianismo. Europa no se entiende sin el cristianismo. Roma es quien lo difunde. Aunque es un hecho que su origen es externo a Roma, vino fuera de ella.

Las persecuciones contra los cristianos fueron primariamente esporádicas, luego más sistemáticas. Los cristianos chocan contra la esencia de la vida romana y produce una crisis del sistema político del mundo romano. Constantino comprendió la situación y se dió cuenta de la vigencia del cristianismo en todo el Imperio. Dictó el edicto de tolerancia, en una actitud muy romana.

El paganismo reaccionó, pero era una reacción de los "pagos", es decir del campo, de la vida rural. Reconocer la realidad es el talento del político. Es la gran labor de Constantino, que supo darse cuenta de la novedad del Imperio y le dio cauce legítimo.



                                    Lección III:  El primer mundo cristiano


El cristianismo es el tercer elemento de la constitución de Europa. Es el cristianismo de origen distinto del grecorromano. Tiene un ingrediente de difusión universal. Su expansión fue difícil.
Se extienden por el mundo civilizado mediante la cultura grecorromana, utilizando el latín y el griego.

El Imperio Romano es el ámbito donde se inicia el cristianismo, ligado a las lenguas griega y latina. Los conceptos helénicos son los que se utilizan para fijar la constitución histórica del cristianismo, que no termina ahí, pero es su comienzo y cualquier evolución lo lleva dentro.

El cristianismo comenzó con gran desconfianza dentro del mundo grecorromano. Los apóstoles eran judíos y se fueron extendiendo por las comunidades judías que ya existían en todo el Imperio Romano. Al principio e le dio poca importancia, por provenir de un ambiente tan bajo.

Poco a poco el cristianismo adquiere importancia social y claridad de ideas. San Pablo con su gran cultura le da el empuje definitivo. Tuvo que superar las dificultades de las ideas religiosas vigentes e imponerse a ellas. La resurrección de los muertos produjo escándalo.

Cuando se empieza a introducir el cristianismo las dificultades se incrementa por el peso político del enfrentamiento al poder. Los cristianos rechazaban la divinización del Emperador. El cristianismo no se dejaba incluir en el Panteón de los dioses de la antigüedad romana. El Dios cristiano era único y no podía compartirse con otros.

Hay un momento en que empieza a ver la superioridad religiosa del cristianismo. La superioridad de Dios sobre los dioses. Algo parecido ocurre entre los filósofos griegos, que comienzan a tener un ateísmo de los dioses propios y a pensar en un Dios superior y único como idea superior de la divinidad.

Aunque aparezca una admiración por un Dios único, esto no quita el que exista un desdén hacia los cristianos. Las persecuciones a éstos no son constantes ni homogéneas, pues las dudas que generan no son siempre superadas. Poco a poco se va haciendo más tolerante la sociedad hacia los cristianos, culminando en el edicto de Constantino, del año 212 después de Cristo. Constantino no era cristiano, pero aceptó la realidad social del cristianismo. La idea de incorporación es muy importante en el mundo romano y el cristianismo se vio finalmente como una incorporación más al acervo romano.

Las figuras que quieren volver atrás en el mundo de la religiosidad pagana, como el caso de Juliano el Apóstata, aunque se han considerado como progresistas, son históricamente reaccionarios.

El cristianismo se expande por el Mediterráneo, sobre todo, y con más dificultad por las Gálias, Britania, Germania, partes del Imperio menos romanizadas y por la dificultad del idioma. El derecho canónico, que es el que permite el funcionamiento de la Iglesia y la sociedad cristiana, es la aportación principal romana al mundo cristiano. Al mismo tiempo que el pensamiento cristiano está basado, sobre todo en la teología, en el pensamiento griego.

La religión griega y romana es de carácter mitológico. Este carácter mitológico da un estilo personal a estas religiones. De ahí su atractivo. Esto es muy importante. Los dioses antiguos son personas, aunque sean a veces inmorales, lo que a los cristianos y a los filósofos griegos no les gustaba. También el exceso de dioses hacía quebrantar la creencia, los hace contradictorios, lo que choca con el afán racionalista cada vez más presente en esos siglos..

En el siglo I antes de Cristo ya hay mucha pérdida de la creencia en los dioses paganos: Cicerón, César, Lucrecio... Esta crisis favorece la penetración del cristianismo. El cristianismo lleva consigo la reivindicación de la libertad, frente al "fatum" clásico. La responsabilidad personal entra de lleno en la Historia con el cristianismo. La idea de pecado aparece, idea ajena al pensamiento clásico.

En el siglo IV ya el cristianismo es vigente en la sociedad romana. Penetración realizada con grandes dificultades. El cristianismo siempre ha convivido con prácticas no cristianas. Es una situación que llega hasta hoy. 

Los libros precristianos, que son los del mundo clásico, no nos acaban de llenar por faltarles los presupuestos de la creencias cristianas, dan la sensación de pertenecer a otro mundo. Como el caso de la creencia el la Virgen María, a la mujer en cuanto Madre de Dios, que ha posibilitado el origen del amor cortés, cosa imposible fuera del cristianismo, y en general la mayor importancia de la mujer frente a otros mundos no cristianos.

La aceptación social del aborto, el gran mal de nuestro tiempo, totalmente opuesta al cristianismo es el caso más claro de regresión a la que ha llegado el hombre de hoy. Aún así los principios cristianos van poco a poco informando los comportamientos de las sociedades cristianizadas históricamente, pero como ya vemos con altas y bajas, ascensos y retrocesos.

Después de la caída del Imperio Romano persiste la idea imperial con el Sacro Imperio Romano Germánico, con una magistratura suprema en el papado, que tiene un carácter espiritual. La primera magistratura europea. Aunque lo era de toda la Cristiandad, pero como coincidía con Europa no había problema.

El cristianismo lleva dentro los principios del mundo grecorromano. Con la destrucción del Imperio Romano el cristianismo es el vínculo del mundo clásico con la realidad histórica posterior.  La Iglesia cristiana coincide entonces con la estructura del mundo medieval y es la vertebración de dicho mundo.

La gran influencia de San Isidoro de Sevilla y otros autores dentro del medievo, en toda la Europa cristiana es debido a que el cristianismo era vigente en todo el territorio europeo y su más destacados miembros influía en todo el continente sin más. 

El mundo cristiano ha existido en continua renovación, las innovaciones se han producido en todos los órdenes de la realidad. La historia de Europa cambia constantemente, con innovación constante, es la influencia de su herencia triple: griega, romana y cristiana. En las demás culturas no ha habido tanta innovación.

La crítica a toso esto hay que contemplarla teniendo en cuenta qué es lo que hubiera ocurrido si todo esto no existiera. Lo mismo que ocurre si no existieran los ejércitos, que males ocurrirían. En toda realidad hay que estudiar su ausencia. Para considerar sus posibilidades.

La gran innovación europea no ha tenido descanso a lo largo de los siglos, en un proceso creador sin parangón que no se ha detenido. Esto es debito a la conjunción de lo grandes factores que son el punto de partida de Europa: El mundo grecorromano y el cristianismo.




                       Lección IV:     El Mediterráneo como escenario


El Mediterráneo fue el primer escenario de lo que había de ser Europa. Es una Europa que se fue realizando por la progresiva integración de sus componentes. El concepto de trayectoria parece cada vez más fecundo para explicar el acontecer de lo humano, tanto individualmente como desde el punto de vista social.


Las trayectorias iniciales de la construcción de Europa pudieron impedir su plena realización. La incorporación de Egipto, que venía de otro mundo o la relación con los persas hubieran cambiado el recorrido puramente mediterráneo de la construcción histórica de Europa.

Las guerras médicas son el primer rechazo a lo no europeo por parte de los griegos. Los persas tenían un poderoso ejército y una gran marina. Su derrota por los griegos fue la de un imperio poderoso y poco culto. Enemigo de la forma de vida griega, por su falta de respeto a la libertad. Algo parecido a lo que pasó en España frente a la invasión del Islam.

La resistencia griega a la amenaza persa fue la afirmación de la libertad y la vida griega frente al peligro de su pérdida. La desunión griega inicial se transformó en unión y la democracia se asentó en Grecia por la necesidad de movilizar al pueblo frente al peligro. Grecia se transformó como España en su lucha contra el Islam.

Cuando Roma domina Grecia no ocurrió nada parecido, no se vió como una lucha contra lo otro, que es capaz de movilizar a una sociedad mucho más que contra un próximo. Tampoco en la guerras púnicas contra Cartago se produjo el fenómeno de Grecia contra los persas.

En el norte de África la población es costera en su gran parte, con el límite en el desierto, a excepción de Egipto que tiene el Nilo como fuente de población a lo largo de todo su recorrido, hasta el interior de África. Egipto no es originariamente mediterráneo, pero actuó como tal después de la dominación griega y romana. Se convierte en un pueblo mediterráneo.

En el sur de Europa las condiciones son más favorables para la penetración de la cultura grecorromana, sobre todo las penínsulas. Sin embargo más hacia el centro la romanización es más difusa. Hay una pluralidad dentro del Imperio Romano que prefigura lo que será la Europa posterior.

El Mediterráneo se convierte en una unión de pueblos distintos unidos por vínculos comunes. Es el origen de lo que fue Europa posteriormente. Los grandes conflictos que afectan al ser mismo de Roma provienen de las provincias del Imperio, esto hace patente la importancia de las mismas en el conjunto de la comunidad imperial. El Mediterráneo se convierte en el ensayo general con todo de lo que luego será Europa.

La Historia del mundo mediterráneo clásico está llena de altas y bajas, diversas importancias, lo que definiría su diversidad y riqueza posterior. La Historia del Mediterráneo se ha contado desde fuera de él, lo que impide conocerlo en su plenitud, pues la perspectiva de su relato es externa a sí mismo. No se tiene en cuenta que gran parte de la Historia Universal se ha hecho desde el Mediterráneo.

América fue incorporada a Europa desde el Mediterráneo, sobre todo por España y Portugal y son naciones no mediterráneas las que han contado principalmente esa historia: Francia e Inglaterra, siendo Francia mucho más continental que mediterráneo, pues París, su capital, es una ciudad centroeuropea, más cerca de Londres y Bruselas, que de cualquier centro mediterráneo.

El descubrimiento de América relega al Mediterráneo a ser un lago interior, que no recuperará su influencia histórica hasta la apertura del canal de Suez, en 1869.

Los principios europeos van incorporándose a todos los pueblos miran al Mediterráneo. Ya sea el derecho germánico como las maneras de interpretar el cristianismo en cada sitio, lo que produce una transformación del modo europeo en cada país. Con el paso del tiempo los diversos países también cambian en el modo de ser europeos, según el acento se ponga en uno u otro factor de la condición europea.

Las herejías también condicionan a los países y a su tiempo. Algunas de ellas prefiguran en ciertas zonas de Europa la Reforma protestante. El modo de asimilar la condición europea es más rápido en los países mediterráneos. Luego se va acrecentando esa condición o se va disminuyendo a lo lago de los siglos.

Los países más fecundos, posteriormente países occidentales, son aquellos que asimilan mejor la condición europea y, por tanto, la condición mediterránea. 

El carácter más original de Europa es su transeuropeísmo, aunque siempre existe la tentación de Europa sola, tentación de no ser fiel a la condición más auténtica de lo europeo. El aislamiento de Europa frente a su condición occidental es una manera de inferioridad a la naturaleza verddera de lo europeo, a su ser más auténtico.

En España se ha hablado mucho de europeización, sobre todo a principios del siglo XX y finales del  XIX. Esta europeización es adquisición del nivel de la Europa del Norte, cosa imposible de entender para un español en el siglo XVII y los anteriores, cuando España daba el nivel de Europa y todos la querían imitar.

El caso de Filipinas, único país de Asia cristiano, es el ejemplo más claro de la voluntad de europeización frente a las formas coloniales de países del norte de Europa que renuncian a europeizar a los países que dominan, como el caso de Indonesia por los holandeses, por ejemplo.

Debido a ello la mayor o menor europeización mediterránea lleva consigo una mayor o menor fidelidad al propósito de la vocación clásica de cada país. La vocación auténticamente europea.

Si las batallas ganadas por los griegos hubieran concluido de otra manera, hoy la Historia sería completamente distinta. Las trayectorias posibles forman parte de la realidad en un momento dado, eso permite descubrir el valor de aquello que tenemos y que podemos perder.


                                   
                                   Lección V:  El Norte entra en escena

 
En los siglos finales del Imperio Romano, los bárbaros ejercen presión sobre el centro del Imperio. Bárbaro quiere decir balbuciente, el que no se entiende. No es un término peyorativo, es una designación genérica para entenderse.

La presencia de los bárbaros es un proceso lento, a veces pacífico, a veces no tanto. Existe una romanización parcial de los pueblos bárbaros, sobre todo de los ostrogodos y d los visigodos. Comienza en ellos la cristianización, la mayor parte son arrianos. El arrianismo no considera Cristo como Hijo de Dios, sino como Adoptivo.

Las invasiones ocurridas en el Imperio Romano desde el siglo V son invasiones germánicas, eslavas y mongólicas. Éstas últimas empujan a los germanos hacia el sur. Los vándalos pasan sobre todo a África, por ello su importancia europea es escasa. Los mongoles están mandados por Atila y llega su influenca hasta hoy mismo en países como Hungría o Finlandia, parcialmente mongólicos.

La mayor influencia de los bárbaros es la de los francos, los ostrogodos y los visigodos, éstos últimos los más romanizados. Con la presencia de los bárbaros en el Imperio aparece el desmembramiento de este en reinos muy inestables, sin límites permanentes.

La mayor parte de los países que se empiezan a formar tienen el nombre de los invasores: Francia (francos), Inglaterra (anglos)... Excepto Italia y España que siguen usando la denominación latina, por tener una romanización mucho mayor y tener los pueblos existentes una personalización más acusada.

Los visigodos ocuparon Hispania, empujados por la presión de los francos y ocuparon la península ibérica en casi su totalidad. La monarquía visigoda reconstruye lo que fue la Hisania romana. Es un territorio muy grande - esto se pasa por alto - Hay una tendencia ha hablar de España como país pequeño, pero es una de las naciones más grandes de Europa, casi tanto como Francia.

Hispania permanece unida, con una gran extensión y con ciudades muy importantes que vertebran su realidad. Con clases superiores cultivadas: Cádiz, la ciudad donde había más caballeros, después de las ciudades italianas. En el Imperio Romano la mayor parte de los asuntos se ventilan en Hispania.

En España quedan muchos libros, una ventaja frente al fraccionamiento del Imperio que impide vivir a los países resultantes con los recursos totales y los aísla unos de otros. Una biblioteca de cincuenta libros era bastante hasta la Edad Media. En España fue posible la ingente obra de San Isidoro de Sevilla por disponer de muchos libros.

La población hispanorromana estaba mucho más preparada que los invasores bárbaros. Parece que los invasores visigodos fueron entre ciento sesenta mil y doscientos mil personas, siendo la población local mucho mayor. El idioma latino es el que prevalece, habiendo muy pocas palabras españolas de origen germánico frente a las mucho mayores de origen árabe.

El catolicismo de los hispanorromanos prevalece sobre el arrianismo de los visigodos. Finalmente se produce la conversión del rey visigodo Recaredo al catolicismo. La influencia de la Iglesia católica era muy fuerte. Américo Castro ha atribuido la influencia de la Iglesia católica a la Reconquista, pero era ya muy fuerte esa influencia en la época visigoda, y aún antes.


(Continuará)

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